Depresión

 

La depresión es  un trastorno del estado de ánimo, transitorio o crónico, caracterizado por una reducción  de la energía, disminución de la actividad y un ánimo bajo. Además de provocar una incapacidad total o parcial para disfrutar de las cosas y de los acontecimientos de la vida cotidiana (anhedonia).  La capacidad para concentrarse y la memoria también pueden afectarse. El sueño suele alterarse con insomnio o somnolencia. El apetito puede estar aumentado o disminuido.

Los desórdenes depresivos pueden estar, en mayor o menor grado, acompañados de ansiedad. La autoestima y la confianza en uno mismo casi siempre están reducidas e incluso, en las formas leves, a menudo están presentes ideas de culpa o inutilidad.

La depresión puede expresarse a través de afecciones de tipo cognitivo (pensamientos),  volitivo (voluntad) o incluso somático (corporal).

Su origen es multifactorial, con componentes constitucionales o genéticos y ambientales.

La depresión puede tener importantes consecuencias sociales y personales, desde la incapacidad laboral, ya que se puede presentar un agotamiento que se verá reflejado en la falta de interés hacia uno mismo y también el desgano para la productividad, lo cual no solo afectará a quien está pasando por la depresión, sino también a quienes lo rodean, pudiendo incluso llegar hasta el suicidio.

En general el tratamiento está constituido por dos grandes pilares, el farmacológico y el psicoterapéutico.

En relación a los fármacos, los principales son los antidepresivos, habitualmente con uno de ellos es suficiente para los casos leves, en cambio en los casos más graves con frecuencia se requieren dosis más altas de éstos o dos o más fármacos.

En Psicoterapia hay diferentes abordajes que los especialistas utilizan dependiendo del tipo de trastorno depresivo, las características de personalidad del sujeto y del funcionamiento familiar.

Otros factores a considerar son la situación social, laboral y familiar del paciente.

 

Síntomas depresivos:

 

  •  Estado de ánimo bajo o irritable la mayoría de los días de la semana.

  •  Pérdida de la capacidad de obtener placer con las actividades habituales.

  •  Dificultad para conciliar el sueño o exceso de sueño.

  •  Aumento o disminución del apetito, a menudo con incremento o pérdida significativa de peso.

  •  Cansancio y falta de energía.

  •  Sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpa.

  •  Dificultad para concentrarse y alteraciones de la memoria.

  •  Movimientos corporales  lentos o acelerados.

  •  Inactividad y retraimiento en las actividades habituales.

  •  Sentimientos de desesperanza y abandono.

  •  Pensamientos repetitivos de muerte o suicidio.

  • La baja autoestima y la disminución del deseo sexual son frecuentes en los trastornos depresivos.

  • Es posible que los niños deprimidos no tengan los síntomas clásicos de la depresión en los adultos. Vigile especialmente los cambios del  rendimiento escolar, el sueño, el comportamiento y la aparición de un ánimo irritable.

  • La depresión también puede alternar con manías (trastorno bipolar).

  • Si usted presenta un trastorno depresivo debería consultar a la brevedad a un médico Psiquiatra para evaluar este posible diagnóstico y comenzar un tratamiento de forma precoz.

 

Recomendaciones:

 

• Cuidar el sueño (dormir 7 a 8 horas), el exceso de horas de sueño puede agravar la depresión y el dormir menos de 6 horas puede provocar irritabilidad.

• Consumir una alimentación nutritiva y saludable.

• Hacer ejercicio aeróbico  regularmente.

• Evitar el consumo de alcohol, marihuana y otras drogas psicoactivas.

• Involucrarse en actividades placenteras o lúdicas.

• Pasar el tiempo con familiares y amigos.

• Contemple la posibilidad de meditación, yoga y otros métodos de relajación.

• Agregar ácidos grasos omega-3 a la dieta, los cuales se pueden obtener en suplementos de venta libre o consumiendo pescado como el atún, el salmón o la caballa.

 

Prevención

 

  • Los hábitos de vida saludables pueden ayudar a prevenir la depresión y disminuir las posibilidades de que se presente nuevamente.

  • La psicoterapia le puede ayudar en los momentos de aflicción, estrés o desánimo. La terapia de familia puede ayudar a los adolescentes que se sienten deprimidos.

  • Mantener contacto cercano con otras personas es importante para prevenir la depresión.

 

Dr. Matías Amenábar Figueroa

Médico Psiquiatra y Psicoterapeuta.

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