Depresión posparto

 

Es una depresión que comienza  luego del parto, incluso  hasta un año más tarde. La mayoría de las mujeres afectadas inician la depresión  dentro de los primeros tres meses posterior al  parto.

Numerosos estudios muestran que durante los meses que siguen al parto, período en que la mujer es especialmenre vulnerable desde el punto de vista psíquico, más del 40% de las madres sufre de síntomas depresivo-ansiosos inespecíficos y que del 10% al 15% desarrolla un trastorno depresivo propiamente tal. En el caso de estos últimos cuadros, se observa sintomatología  en general muy similar a la de los episodios de depresión mayor que aparecen en otras épocas de la vida. Ciertamente el contexto de la maternidad influye en la presentación de los síntomas y así, por ejemplo, las ideas de culpa y minusvalía, que en forma habitual tiñen el vivenciar de los deprimidos, aquí se traducen en sentimientos de incapacidad para asumir el rol de madre y hacerse cargo de las tareas que involucra el cuidado del niño (a).

La mayoría de los casos de DPP se presenta durante el primer mes del puerperio o poco después y, por lo general, los síntomas alcanzan su intensidad máxima entre las 8 y las 12 semanas después de que la mujer ha dado a luz.

La disforia (humor irritable)  posparto  es un trastorno transitorio que aparece los primeros días posparto, típicamente alrededor del tercer día, durando sólo algunas horas y, a lo más, un día o dos. Se trata de un estado en que sobresalen la ansiedad, la labilidad emocional y, a veces, el ánimo depresivo, síntomas todos muy pasajeros, por lo que no se requiere de tratamiento. Es muy común, presentándose en alrededor del 60% de las puérperas.

 

Causas

Las causas exactas de la depresión posparto se desconocen. Los cambios en los niveles hormonales durante y después del embarazo pueden afectar el estado anímico de una mujer. Muchos factores asociados a  los cambios a nivel familiar y personal que lleva el embarazo-parto-posparto también pueden afectar el estado de ánimo durante este período.

  • Cambios corporales debido al embarazo y  parto.

  • Tener menos tiempo para sí misma y pareja.

  • Disminución de las horas de sueño.

  • Preocupaciones acerca de su capacidad para ser una buena madre.

Es más frecuente que desarrolle una depresión posparto si:

  • Es menor de 20 años.

  • Consumo de alcohol y otras drogas.

  • Embarazo no deseado o sin planificación.

  • Trastornos afectivos o ansiosos en un embarazo anterior.

  •  Ser afectado por una situación estresante durante el embarazo o el parto, por ejemplo, duelo o enfermedad durante el embarazo, un parto complicado o de emergencia, un parto prematuro o una anomalía congénita en el recién nacido.

  • Antecedentes familiares de depresión o ansiedad.

  • Escaso apoyo familiar, amigos y/o pareja.

 

Síntomas

Los sentimientos de ansiedad, irritación, tristeza, labilidad emocional e inquietud son comunes en las dos primeras semanas después del embarazo. Estos sentimientos a menudo se denominan "depresión puerperal". Casi siempre desaparecen pronto, sin necesidad de tratamiento.

La depresión posparto puede ocurrir cuando la depresión puerperal no desaparece o cuando los signos de depresión comienzan uno o más meses después del parto.

En la depresión posparto se pueden presentar algunos de los siguientes síntomas: 

  • Agitación o enlentecimiento psicomotriz.

  • Irritabilidad y/o tristeza.

  • Disminución o aumento  del apetito.

  • Sentimiento de inutilidad o culpa.

  • Falta de placer o interés en todas o en la mayoría de las actividades.

  • Déficit a nivel de la atención y memoria.

  • Pérdida de energía.

  • Desmotivación y desgano para realizar las actividades de la vida diaria.

  • Ansiedad y angustia.

  • Pensamientos de muerte o suicidio.

  • Alteraciones del sueño.

Una madre con depresión posparto también puede:

  • Ser incapaz de cuidar de sí misma y/o de su bebé.

  • Sentir temor de quedarse sola con el bebé.

  • Tener sentimientos negativos hacia el bebé o incluso pensar en hacerle daño. (Aunque estos sentimientos son aterradores, casi nunca se materializan. No obstante, usted debe comentarle al médico al respecto inmediatamente).

  • Preocuparse intensamente por el bebé o tener poco interés en él.

 

Tratamiento

 Si usted presenta los síntomas antes descritos debe ponerse en contacto con un médico psiquiatra para ser diagnosticada y comenzar un tratamiento.

Aquí se presentan algunas otras sugerencias útiles:

  • Solicíteles a su pareja, familia y amigos ayuda con las necesidades del niño y el hogar.

  • No haga ningún tipo de cambios mayores en su vida durante el embarazo o inmediatamente después de dar a luz.

  • Organícese para tener  tiempo para salir, visitar a los amigos o pasar tiempo con su pareja.

  • Se recomienda dormir entre 7 a 8 horas por la noche. Si el sueño fue interrumpido por su bebé  duerma una siesta durante el día.

El tratamiento con frecuencia incluye medicamentos, terapia psicológica o ambos. La lactancia influirá en qué medicamentos le recomiende el médico.  La terapia conductual cognitiva (TCC) a menudo ayuda para la depresión posparto.

Tener un buen apoyo social de la familia, los amigos y los compañeros de trabajo puede ayudar a reducir la gravedad de la depresión posparto.

Farmacos

Se sabe que la mayoría de los  fármacos pasan al niño a través de la leche materna y que, en general, sólo el 1% a 2% de la dosis materna de cualquier fármaco aparecerá en la leche. Este traspaso es significativamente menor que en la situación intrauterina y, en la práctica, en lo que a los antidepresivos concierne, no se traduce en problemas clínicos para el neonato en la gran mayoría de los casos. Con todo, si un niño(a) desarrolla síntomas anormales, y cabe la sospecha de que se relacionan a la ingesta del antidepresivo por parte de la madre, se debe suspender la lactancia de inmediato.

Desde hace más de diez años los ISRS han desplazado a los antidepresivos tricíclicos en el tratamiento de madres que amamantan.  La sertralina ha sido relativamente bien estudiada. En 95 casos se estudiaron los niveles en la leche materna y las repercusiones en el lactante, encontrándose niveles bajos en la leche materna e indetectables en el plasma de los niño(a) s. No se han descrito efectos adversos en los lactantes expuestos. A su vez, tampoco se ha descrito cambios en el transporte central o periférico de serotonina de los niños.

 

Dr. Matías Amenábar Figueroa

Médico Psiquiatra y Psicoterapeuta

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